Contra de la firma del Tratado UE-MERCOSUR y la reforma de la PAC
El sector agrario organizará el próximo 29 de enero manifestaciones en toda España, convocadas por las principales OPAs en contra de la firma del Tratado UE-MERCOSUR en sus actuales términos y para mantener una PAC fuerte como hasta ahora.
ASAJA, UCCL, COAG y UPA no entienden, entre otras cosas, porque hay que reducir entre un 18 y un 20% el presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) -unos 900 millones para España-, cuando hasta ahora ha sido un pilar vertebrador de la UE, apoyado por todos los países.

MERCOSUR
Los agricultores y los ganaderos españoles rechazan la ratificación del Tratado UE-MERCOSUR porque todo hace indicar que, a pesar de que se diga que se van a poner controles, es posible que lleguen a España productos de Sudamérica con restos de pesticidas prohibidos en Europa.
«Necesitamos jugar con las mismas herramientas. Ellos no pueden arar con tractores y nosotros con mulas y con vacas«, dicen las organizaciones convocantes.
Creen las OPAs que los políticos comunitarios podrían dejar fuera del Tratado a la agricultura, ya que para Europa es claramente perjudicial. Porque hay dos modelos de producción; de una parte, el de los países de MERCOSUR que producen con pesticidas prohibidos en Europa y sin garantías de trazabilidad de los alimentos; y de otra, los países de la UE que deben cumplir con un modelo en el que priman las garantías sanitarias y el bienestar de los animales. «La gran perjudicada va a ser la sociedad europea, que va a recibir productos de ínfima calidad», añaden.
PAC fuerte y con menor burocracia
Sobre el futuro de la Política Agraria Común (PAC), que está ahora en discusión en la UE, las OPAs quieren que siga teniendo músculo económico fuerte, que mantenga el poder adquisitivo de los productores y que no se consume la reducción de presupuesto anunciada por la UE. «Si se reduce el presupuesto de la PAC habría que repercutirlo en el consumidor y supondría el incremento de un 2,35% en el precio de los alimentos», aseguraban los convocantes.
Los burócratas de Bruselas proponen un presupuesto único y, además, con rebaja para la política agraria y, lo que proponen los profesionales del campo es que se mantengan los dos pilares de la PAC como hasta ahora. Por un lado, las ayudas directas por la pérdida de rentabilidad al producir con reglas muy estrictas y, por otro, el desarrollo rural en la que se incluyen la ayudas a la modernización, a las grandes inversiones o a los regadíos, tan importantes en la provincia de Palencia.
Asimismo, el sector solicita eliminar el exceso de burocracia, que deje a agricultores y ganaderos producir con sencillez, que evite pérdidas de tiempo excesivas para introducir datos, y también que se cumpla la Ley Cadena de Valor para que no se pague por debajo de los costes de producción. Los convocantes advierten que, si no hay rentabilidad en los cereales y si, además, se importan más cereales de Argentina y Brasil que tiren para abajo aún más los precios, es muy posible que no haya relevo generacional.
Muchas dudas sobre los controles de MERCOSUR
El sector agrario europeo tiene muchas dudas en que se apliquen las clausulas espejo, para que se produzcan los alimentos en las mismas condiciones de garantías sanitarias pero, además, dudan de que los controles y la trazabilidad, tanto en origen como en destino, sean efectivos.
Los sectores más afectados por el tratado serán las carnes de vacuno, el porcino, el cereal, la remolacha o la miel, que pueden producir en MERCOSUR con unas normas muy permisivas en cuanto a uso de pesticidas, transgénicos, antibióticos, sin normas para cuidar el bienestar animal o medir la huella de carbono y con legislaciones laborales muy diferentes a las de la UE, que redundan en unos costes laborales mucho menores a los europeos.


